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martes, octubre 31, 2006

Relatos

Los relatos buscan sus configuraciones de equilibrio: estable, inestable, indiferente. No sé si hay relatos que hayan llegado a un equilibrio indiferente. La escritura, la inscripción, conviene a la congelación de contundentes relatos en equilibrio inestable: sutiles tensiones que están a punto de vencerse para un lado o para otro. El equilibrio estable, tan recomendado, no suele bastar para dejar a los filólogos en paro, ni a los écdotas de improbable cladística; en cambio, da trabajo a semiotas de pajaritológico naipe.
Yo me canso de Troya y de Ulises, del héroe o Dios que muere e implausiblemente resucita; yo me canso de la búsqueda y del tesoro pajaritodrómico que nos lleva a apreciar la aventura, lo que no es sino celebrar la melancolía.
Yo me canso de los relatos que desde un pozo nos iluminan con la luz podrida de un insecto de letrina que se cree luciérnaga.

lunes, octubre 30, 2006

Fidelizar

Fidelizar es tal vez término exacto, aunque algunos señalarán que no hay fidelidad en aquél que sale ganando con sus "decisiones fieles". Sin embargo, la virtud es una planta que crece de alimentos quizá espirituales, pero también tasados.
Si podemos ser fidelizados por más de una parte, parecería que en el equilibrio -con estímulos similares- el gato al agua se lo llevaría quien hubiera comenzado primero. Lo que es lo mismo que decir que la clave de la situación en equilibrio, esto es, cuál es la situación real que, además, se llama de equilibrio, es algo que depende del camino que se ha seguido desde un punto de partida no necesariamente arbitrario. Quien da primero da dos veces. Conocemos alegres consumidores fidelizados por multitud de supermercados. Y los hay fidelizados por la infidelidad. Algunos se juramentan para que el mercado sea como Dios manda, sin compromisos y sin memoria.
Se recordará a un famoso monseñor partidario de los más conocidos métodos de fidelización conyugal, a la fidelización del marido se refería siempre. Por lo que hace a los entusiastas del mercado sin memoria, suelen éstos ser unos ilusos. Se reúnen en los bares de hace veinticinco años en días entre semana, con cañas de pescar pasadas de moda.

domingo, octubre 29, 2006

Hora 25

La consistencia dilatada de este día de octubre con aire del sur. Los paseantes, los ciclistas, algún lector sentado o recostado en la hierba. Actúan como actúa una especie en extinción, en su mundo cada individuo, cada pequeño grupo familiar que cruza el parque como quien cruza un estepa sin límites visibles, una especie que parece decidida a hacerse con la última bocanada de la tarde, o con el último rayo cálido del verano.
El cielo es muy azul, de un azul homógeneo y conspiratorio. El Sol, sospechosamente bajo como para que nos engañemos acerca de la estación durante más de quinientos metros, rehúye nuestra mirada. El día de las veinticinco horas es un regalo paradójico, amargo su veneno. Ya lo decía el poeta: ed è subito sera.

sábado, octubre 28, 2006

Microrrelato

Se produjo el Big Crunch. ¿Dónde? ¿O hacia dónde? Las respuestas eran de evidente carácter metafísico; pascalianas en el mejor de los casos. En todas partes: una fórmula, tres breves palabras que obtuvieron gran éxito. Nada cambió. Nada fue perceptible en términos generales. Eso sí, los expertos coincidieron en que fue una verdadera revolución en el mundo de los snacks.

viernes, octubre 27, 2006

Aquí estamos. Escribiendo chorradas

JUVENTUD ESTUDIOSA

Sobre la tosca mesa los libros pocos y uno abierto
En plano inclinado. Al lado
Con aire débil de bujía una bombilla
De verano invierno y siempre.
La fácil vida sin objetos que no habían aún llegado
(un filósofo falso los llamaría inauténticas herramientas
y yo me río condenado a revivirlas)
Y yo lo sé ahora que vuelvo a esta línea
Y recuerdo la taza y el cuaderno exiguo.
Entonces, creedme, eran tan fáciles los días
Y todo era un verano que bajaba hacía las calles del río
Paseos en noches sin relojes y nostalgias
Infantiles de tormentas
Y trochas como monedas derramadas.
En la habitación la tosca mesa con la ventana mira
Hacia el río abierta y los brillos
Que el marco desconchado contradicen.
Era verano y era noche. Lo es siempre
En esa memoria que vuelve
Como vuelven las memorias y las luces.
Qué fácil aprender los pocos libros que todo contenían
Y la vida afuera que se abría como
Una ventana derramada de todas las promesas.
Qué sensato era el mundo y sus otros callejones
También que la noche a veces descubría.
Explicación entonces simple, y ahora:
Cuánta mentira permanece, qué risa.

jueves, octubre 26, 2006

Dinámica de grupúsculos

Los grupúsculos propenden a la aberración por una simple razón estadística. De tal constatación se deducen las consecuencias vitales de cierto tipo de clandestinidad, política o justamente estadística (ni se les ve, salvo que se sea un experto) o ambas.
Sin embargo, el grupúsculo oscila entre la ensoñación de la mayoría, de las masas millonarias, y la ensoñación de los pocos elegidos. Cancelar la oscilación da lugar a la camarilla, alegres camaradas que se palmean los hombros o se acaban acuchillando.

miércoles, octubre 25, 2006

Tanto attaccato alla vita

Los vivos, los aún vivos, a una cierta edad –y no especialmente tardía– se entretienen con el noble arte de la estadística. Su propósito es corroborativo y melancólico. Piensan en sus compañeros de colegio y reúnen información sobre su varia suerte. El número de muertos, de los que se fueron al extranjero, de los desaparecidos –esa categoría que señala un destino o señala la incompetencia del contable–, de los arruinados o locos, y prosiguen, con el intermedio de los porcentajes y otras diversiones, hasta que la estadística se deshace en una constelación de historias, de caminos imprevistos o, por el contrario, tan previsibles.
Los aún vivos consultan entonces una de esas tablas (de mortalidad) que les pueden ayudar a predecir el ritmo de las bajas por venir, a contrastar el ritmo de las bajas habidas, su esperanza disuelta, una nube, una nada. Creen que prevén.

lunes, octubre 23, 2006

Credo ut des

Juan José Tamayo, teólogo, ilustra a sus lectores (" ¿El Dios del islam, contrario a la racionalidad? ") desde las páginas centrales de El Correo. Voy a molestar al lector con mi personal capricho; hablaré de mí; deje aquí el lector, si hasta aquí ha llegado la lectura de este envío.
Y es que me fijo simplemente en que nos recuerda Tamayo el dictum agustiniano: "Si comprendes, no es Dios", dictum que nos recuerda a Niels Bohr y lo que se le atribuye ("And anyone who thinks they can talk about quantum theory without feeling dizzy hasn't yet understood the first thing about it." o "If quantum mechanics hasn't profoundly shocked you, you haven't understood it yet.": para estas citas véase la wikipedia). Un irracionalista a quien la lectura de Kierkegaard no le sentó tan bien como a Faemino y Cansado, pero en fin, qué se le va a hacer. Note el lector que el argumento es homólogo, homotópico y homodrómico que el del africano. Y de hecho, lo que Bohr echaba en cara al Einstein de "Gott würfelt nicht" era nada menos que "Don't you think caution is needed when using ordinary language to ascribe attributes to God?", pero no lo decía a la Russell (1), aspirando a un lenguaje formal, sino que quería decir que el lenguaje tenía que ser el de un místico o el del Dreiser. En cualquier caso, irracionalismo redomado.
Dejo esta cuestión. Tamayo nos dice que:
Lo que no podemos los teólogos cristianos occidentales es someter al Dios del islam a nuestras categorías de racionalidad. La racionalidad ni es exclusiva del 'logos' griego, ni se agota en él, como tampoco se deja apresar en y por la razón moderna. Imponer el 'logos' greco-cristiano al islam de hoy, como pretenden amplios sectores intelectuales occidentales, es una muestra más de imperialismo ideológico y cultural, filosófico y teológico, amén de un reduccionismo intelectualista de la fe.
Un bocadillo, que empieza con los teólogos y acaba con la fe. En medio se nos dice que la razón no nos sirve y es más o menos como el Presidente Bush, pero la razón que tenemos nosotros es la razón que tenemos nosotros. No se puede hacer pasar la sinrazón por una razón más universal, sea esto lo que sea. Personalmente (ya avisé que personalmente), yo diría que si pienso que puedo tener una discrepancia mayor con Tamayo, es que entonces no he entendido a Tamayo.
(1) Es cierto también que hay teólogos analíticos, que gustan de inscripciones como "p-->q" y cosas así. Su existencia es un problema que ha de plantearse la teodicea.

Delirio del encajado

Webber plantea una situación que el lector quizá sitúe en la estirpe de un relato (y que es más que un relato) tan poderoso como es el de la caverna de Platón. Nótese que Webber no plantea un diálogo ni una situación dialéctica. No hay un hombre que sale y entra de la caja. Lo que hay, en todo caso, es que proyecta el esquema que él conoce relativo a las cajas, a las operaciones con las cajas y a las relaciones que los objetos mantienen con ellas o por su mediación (básicamente, estar del mismo lado o de lados contrarios: dentro o fuera).
Ahora bien, una vez hecho esto, Webber niega la proyección y dice que esta proyección máxima, de rango cosmológico (1), no puede ser imaginada. La situación no carece de un cierto tono paradójico: la imaginamos, pero imaginamos que no la podemos imaginar. O no podemos imaginarla, pero afirmarmos tal cosa.
Én esta formulación podemos ver, dicho sea de paso, un curioso fenómeno que liga el referente del verbo de la subordinada con el verbo de la principal. Tomemos, por ejemplo:

Sé que no sé X

Hay dos familias de interpretaciones de este enunciado. La primera, la escasamente problemática, al menos en apariencia, permisible cuando X es el nombre de algún contenido (Por ejemplo: "sé que no sé el teorema de Pitágoras", esto es, sé de la existencia de este teorema, pero no conozco su contenido); la segunda correspondería más bien a "Sé que no sé que en un triángulo rectángulo plano cualquiera la suma de los cuadrados de los catetos iguala al cuadrado de la hipotenusa". Sintaxis y semántica bailando como en una renovada paradoja del actor, que niega su saber para poder así formularlo.

Xavier McFerrin, The Little Boxes: An Essay on Doxa and Moria, Vancouver, 2001.
(1) No hará falta apuntar la analogía entre este planteamiento y el habitual desbordamiento de categorías que practican los cosmólogos cuando identifican el universo (como si lo hubiera) con un sistema termodinámico aislado (como si lo hubiera). [Nota de P.S.]

domingo, octubre 22, 2006

Caja

Una caja es un corte practicado a conciencia. Fuera y dentro. La caja perfecta es de paredes opacas a todo esfuerzo y refractarias a nuestra imaginación. Podemos imaginar que una caja delante de nosotros nos negará por siempre su secreto. O, alternativamente, que todo lo que conocemos o hemos imaginado, o que llegaremos a pensar, vive dentro de una caja y que fuera está el resto de esa caja, que no hay un exterior. Y sin imaginar siquiera, ni desde estas líneas, que hay un fuera inalcanzable, que esto es una caja y que todas las puertas conducen inevitablemente a estas mismas estancias ensimismadas. Luego queda el truco de inscribir la palabra "inimaginable".
Donald Webber, Por una teoría contructivista de la imaginación, New York, 1987.

sábado, octubre 21, 2006

El golfo de Gunea WIFI

El pollo se apropia de la zona Wifi con la debida inconsistencia. Sostiene que allí es donde funciona bien su tarjeta PCMCIA. Error. Pero añora el tiempo de la telegrafía sin hilos. Por eso, a su teclado le sobra todo, salvo el punto y la raya. A él le falta y le falla el pulso. Su ritmo es el del cero y el uno.Ternario, claro. Como el de un vals a mitad de la verbena.

viernes, octubre 20, 2006

Homenaje

Ya dijo el poeta que la amistad son los chopos y los chopos nos retratan la lluvia esta mañana junto al río. Levantamos paréntesis pero ya no contra el tiempo, sino a su favor, en una reconciliación con la tierra y con el agua. Con el sol. La celebramos con vino. El vino nos permite alguna broma de bebedores fronterizos. La emoción se remansa como si sus vierteaguas fueran los más sabios y, por seguir con las bromas, como si fueran shoe-friendly.
Los paréntesis se cierran también a favor del tiempo (es otro paréntesis que se abre: \((\) y seguramente el río sigue innumerable como la vida, que no es ajena a estas reuniones donde nos reunimos y seguimos reunidos, de algún modo, según sentencia dulce de la amistad.

jueves, octubre 19, 2006

Los y las sublimes ridículos y ridículas

Creo haber dado con el secreto de la política feminista y con el secreto de España, conocida matrona. No se lo adjudicaré a Fiodor Dostoyevski, sino al conocido héroe de aquel tiempo Ramiro Oliveros, al que no transcurre día sin que no recordemos en la adaptación televisiva (en "la novela") de Humillados y ofendidos. Porque el secreto es éste, y aun libraría a la matrona de la sospecha de desvelamiento, pero nunca a la política feminista.
Hoy hemos visto como el hombrecito sigue sin tener la gracia que no quiso darle el cielo. Y hemos visto también que, mediante el desgarro vestimentario de sus adversarias políticas, el cargo se anota al debe o cuenta del género, que modernamente hemos llegado a decir. Por lo que hace a la indiferente España, la cuenta es la de la humillada nacionalidad histérica.
Se nos insulta, se nos ofende, pero no sólo cuando se nos ofende y se nos insulta. Anything goes. Estamos siempre dispuestos. Las especialistas en feminismo de los partidos están rebajando su negociado al de las autonomías, históricas y de conversión -que todas lo son de lo segundo y ninguna de lo primero-: del tiempo de Planck acá, nada que no fuera expolio y humillación al prodigioso universal del eterno comunitario, especialidad de la madastra de Cenicienta. Así están creciendo las hermosas poblaciones de parásitos que son las clases políticas regionatas.
Una profesión para el suicidio: asesor del PSOE. Los suicidas van al infierno, donde asesoran al otro partido.

miércoles, octubre 18, 2006

Stupa Stülpung

Nos alegramos de poder publicar dos textos de José Antonio Campos Collado, los cuales fueron suprimidos en el último minuto de los volúmenes en que iban a aparecer. Son, pues, inéditos. Noshemos permitido indicar, sin embargo, los títulos de los libros de los que fueron tan definitivamente exiliados. Hay que decir que su inclusión no les hubiera garantizado mayor fortuna. En cualquier caso, agradecemos al tipógrafo David M. Laserna su ayuda en la recuperación de estos fragmentos.
José Antonio Campos Collado fue autor de exigua pero apasionante obra. No hace aun dos meses que desapareció en un naufragio. Suave, mari magno turbantibus aequora ventis / e terra magnum alterius spectare laborem:
Tintin en el Tibet. Haddock se obstina en pasar del lado incorrecto de una stupa. Estupefaciente. La stupa es ligeramente suicida porque el castigo le viene al marinero en tierra de la misma arquitectura en derrumbe: "Con el golpe amarillo, de un letargo". A Haddock los piolets le invitan tormentas y se le pone la carne de gallina sobre el perro blanco que la nieve defiende, que no deja la tinta anclada sobre el suelo, oh, tempestad, libro de fuego. Voir ton mur, voir tes tours et voir ton fleuve aussi. Impassible, naturalmente, tu loco ademán. Jamás banal.
Melanges y melazas, Cuadernos de la Torre de los Apotemas, Logroño, 1982.
El sulfato atómico. Llegar al corazón y arrebatarlo su furia. Un bien y viejo conocido esquema de este tipo de historias, aderezado como siempre de otros tópicos. Pero también es cierto que Ibáñez prefigura en passant un conocido discurso sobre la llamada Transición española, la cual, así mentada, suena a "gripe española" o a "mosca española". Pero habrá que pensar en desalemanizar España, lo cual puede ser alguna otra lectura de esta cumbre del tebeo, tan vendida en el Imperio del Centro, todo sea dicho.
Narraeontológicas, AMDG Editores, Logroño, 1991.

martes, octubre 17, 2006

Marinero entierra

El calambur que algunos quieren tirar por la borda y aquejado del plomo de las prosodias. El calambur con todos sus tresenunos de articulación embrionaria. El calambur, que no es el calembour, sino una curiosa especialización de ONG, de juego de palabras sin fronteras o, al menos, sin lexical boundaries. El calambur y sus banderas de mosqueo. El calambur tetragramático de un místico rastafari, por lo rasta y por lo fari y por lo superlativo. El calambur with a rhythm of rhythming guitars y el acordeón de las funciones harmónicas con h. El calambur en los textos constitucionales y todos los calambures del diccionario calculados con un programa que incluya calambures que hagan detenerse admirado al ordenador.

lunes, octubre 16, 2006

Ou topos

Piensa que llega a alguna conclusión categorial por el paradójico atajo de sobrepasar la categoría. Que tal epifanía intelectual se produzca, fata morgana, tiene que ver con un asunto de representabilidad. En general, los atajos son una cuestión de dos sistemas de representabilidad que se complementan al menos parcialmente: Un mapa y otro mapa añadido al mapa . Pero él piensa que llega a alguna verdad por el camino de negar que exista otro sistema de representación y así cualquier solución está vedada fuera de los existentes. El suyo es un superatajo o un meta-atajo.
Añadamos que el asunto que se traía entre manos tal vez no careciera de alguna relevancia, pero, según nos ha confesado, lo ha olvidado por completo. Lo olvidó no después, sino antes de llegar a su inspirado resultado. Pero si éste es correcto, lo será de problemas que nosotros, como él, podemos llegar a formular. Supongamos que lo fuera también de algún problema que ni imaginamos. Eso le daría su importancia absoluta. El resultado sería sólo una representación convencional y asistemática de ese problema desconocido. Nos inclinaríamos ante su monumento, pero habrá más problemas impensables que formulables. El monumento sería pálido símbolo de una vasta legión. Y también una representación con su propia área de conocimiento. Las paradojas, ya se sabe, no llevan a nada bueno.

domingo, octubre 15, 2006

Poema domingo

ÁRBOL DE LIBERTAD

Verano de la vida:
De la glorieta plácida
Pendemos como fruto ensimismado
Insecto, hierba, verde lejanía
Augurios favorables mostraron.

Verano de la vida:
Sin vuelta atrás cruzamos
La frontera inadvertida
Adiós huellas y arena luminosa
Decir no lo sabemos.

Verano de la vida:
Sin vuelta atrás cruzamos
una frontera siempre inadvertida
Se pierden nuestras huellas
que aún imaginamos en la arena.

¿Y dónde estaremos?
Estaré en la llanura
Su caprichos repetirán los vientos
Grises del gris invierno general.

Marcharon ya los gansos
Diré en cuanto al paisaje se refiere
Ya no humean los perdidos almiares
Los muros y osamentas que decaen.

Un erudito dormita al calor
De un tóxico brasero
Y crepitan muy cerca,
Anguilas con las cabras, algún hueso,
Los nudos del cerezo.

sábado, octubre 14, 2006

Most likey success

Recuerdo mi segundo día en París, un domingo desierto no sé si por la calle, porque esa calle era todo Paris, o simplemente por la hora, temprana, en que había dejado mi habitación dispuesto a una galopada que me otorgase todos los bulevares concentrados en un puño.
Las ciudades son de su primer día. Una impronta animal que se adhiere con el primer intercambio o con la primera mirada. Indeleble y rígida, formadora de la futura memoria. Por eso, mi segundo día en París debió de ser una consecuencia de lo que me había sucedido justo la tarde anterior. Pero de esa tarde anterior no recuerdo nada y no puedo siquiera deducirlo con una mínima precisión, retrodecirlo -por así decir- de todo lo que llevo visto desde entonces.
También es posible que las ciudades que no hemos conocido aún sean de la primera noticia que tuvimos de ellas, en algún perdido día de la vaga infancia. Viajamos para volver a ese día que se ha borrado como el agua en el agua.

viernes, octubre 13, 2006

Sol de octubre

Las grúas, las grúas alineadas como una guerra de los mundos. Urbanismo de gusanos y arriba y abajo. Un día de muchos recorridos que van perdiendo su objeto según la fatiga, según sentencia irrecurrible del tiempo.
Decimos esto porque nuestro personaje estaba oscilando entre lo dramático y lo tragicómico. Se merecía un correlato objetivo de la altura de un vigésimo piso. No le perdonaríamos, sin embargo, todas sus idas y venidas o su cansancio, su perplejidad ante el día caluroso y manifiestamente insensato. Le tenemos todavía entregado a sus trabajos y a sus minuciosas obsesiones.
Nuestro personaje contempla el último sol del día, el horizontal, que nos mira desde Poniente, y lo ve reflejado en las partes altas de las las grúas (¿seguro que un piso veinte?). Prosigue al poco su camino. Arrastra las penúltima compras: Preferiría un autor que le aliviase de de la economía doméstica. Haber sido escrito para la épica, o para la pornografía.

jueves, octubre 12, 2006

Probables

Inferir relaciones de causa efecto o de proximidad espaciotemporal de relaciones de semejanza. La probabilidad del rasgo común para demostrar una cercanía. Pero que sea un rasgo más bien improbable o, mejor, muy significativo. El rasgo común no puede ser muy probable (los dos respiran, los dos son varones, etc.), pero es difícil encontrar un rasgo compartido e improbable, sobre todo si además se quiere que sea significativo, que sea un rasgo relativo al tipo de cercanía que se persigue. La polémica acaba resultando en un notable enriquecimiento de la ciencia ficción.
Como siempre, serán la calidad y la abundancia de rasgos en común, no entre dos individuos sino entre dos individuos cualesquiera de una u otra población -y de una cuantas otras que guardan relaciones de varios tipos con éstas-, lo que puede ayudar a establecer algo parecido a una prueba. Que exista un rasgo en común es inevitable, e insignificante por sí solo. Lo contrario sería realmente singular.

miércoles, octubre 11, 2006

Clima. Memoria

Octubre con sus confusiones inmemoriales. El calor que ha impregnado todos estos días de una sospecha lentamente apocalíptica. La memoria como un molino que craquea los ciclos con la eficacia de la hipérbole. Nadie sabe lo que pasa cuando nos enfrentamos a nuestra memoria, como a una intuición charlatana con la que hemos aprendido a guardar distancia. Climatéricos años.

martes, octubre 10, 2006

Intuición

La lista de disciplinas donde la intuición no es buena consejera. La estadística, la teoría de probabilidades, ... ese tipo de cosas. Pero al adiestrado le crece otra intuición. Luego la intuición no es lo que era. O la intuición es sectorial, porque haberla adquirido en un terreno no quiere decir más que eso. Luego no hay intuición. No es un entimema. Es una intuición.

lunes, octubre 09, 2006

Conducta racional

Cuando economistas o psicólogos experimentan en el campo de las conductas desde esquemas que suponen una valoración objetiva y cerrada de la relación costes-beneficios (y tambuién cuando no experimentan) clasifican como racionales las conductas que maximizan dentro de lo posible (es decir, dentro del esquema del experimento) el beneficio o la razón beneficio/coste. Lo demás son conductas emocionales o irracionales.
Véase, sin embargo, que la denunciada irracionalidad es muchas veces la de no percibir la caja cerrada y aislada en que el experimento tiene lugar. También es posible que el experimento no sea estanco y esto no lo perciba el experimentador. Y, con todo, hay que decir que el experimentador acostumbra ser, a estas alturas, lo suficientemente humilde como para comparar sus óptimos apriorísticos con los valores estadísticamente más usuales, que a veces se reputan sancionados por procesos evolutivos.
Pero lo irracional queda sin definir a menudo y convendría recordar que a esa casilla se apuntan elecciones, decisiones y conductas que, por la razón que sea, calculan costes y beneficios en un esquema más amplio (aunque posiblemente desajustado o inadecuado o realmente no conectado con el experimento) que el diseñado e implementado por el experimentador. En otras palabras, las irracionalidades han de especificarse y distinguirse de los errores de cálculo.
Viene esto a cuento de la última entrega de los siempre interesantes artículos de J.M.R. Parrondo en Investigación y ciencia. Menciona éste los experimentos en que se averigua e intenta delimitar la actividad cerebral del sujeto cuando es racional en los cauces del experimento de cuando no lo es. Menciona también los resultados de ciertos experimentos realizados en el contexto de lo que a los ignorantes nos parecerían culturas exóticas (como si quedasen y se diferenciasen tópicamente). Parece, sin embargo, que no se ha estudiado la actividad cerebral en estos casos, sino sólo en algunos con sujetos de adscripción no demasiado fantástica. Menciona también Parrondo un artículo de Ángel Sánchez sobre la evolución de la cooperación.
Pero lo que habría que precisar en todos estos experimentos es justamente dónde o cuándo, si lo hace, se rompe la continuidad entre sujeto experimentador y sujeto bajo estudio, porque es posible que las conductas racionales en un experimento sean sobre todo correlativas de la comprensión de lo que es la institución del experimento, lo que no ha de entenderse como una protesta de sociólogo de la ciencia, especie que encerraríamos con gusto en algún Parque Jurásico o borgoñón, sino como una precaución gnoseológica. De otro modo, el experimentador debe saber si los límites que él pone al experimento son los que, equivocadamente o no, le ponen lo sujetos del otro lado.
Y, por lo mismo, no habría que descartar que una conducta puramente irracional, emocional, podría ser más efectiva que una racional. El cerebro reptiliano sigue teniendo su aquél, aunque no sepa cuándo está dentro de una jaula amable.

domingo, octubre 08, 2006

Individuos

Remitimos al lector al artículo de la antropóloga o profesora de antropología Ángeles Ramírez. Ladillo digital e impreso:
Muchas occidentales no pueden admitir que hay musulmanas que llevan velo porque quieren.
O sea, que nosotros justificamos cualquier cosa sobre todo porque es una "decisión libre del individuo". Esperemos el día en que tal sintagma nos suene a lo que es, no a una contradicción sino sobre todo a un sinsentido.
Pero si un antropólogo cultural habla de las decisiones libres de los individuos se está segando la hierba bajo los pies académicos, por lo que no sería de extrañar que se cubriera, y más bien cerca, de algún modo, pues a la antropología, en lo que hace al debate político, los tiros le suelen por la culata cuando argumenta desde el cálculo de costes y beneficios de cada individuo. Señala Ángeles Ramírez:
Pero bueno sería considerar, por ejemplo, que muchas mujeres arabo-musulmanas eligen llevar el velo como forma de militancia, o para optimizar los escasos recursos que poseen y así poder optar a cierto prestigio, o a un mejor matrimonio, o como medio de movilidad social, o porque creen en Dios.
Sugiramos: para evitar graves males para ellas en cuanto individuos no sabemos si libres, pero obviamente sujetos a represalias. No parece que elijan o puedan elegir escaparse de su país, cultura, familia, barrio o lo que sea. De las coordenadas donde se plantean su cálculos de costes y beneficios y que parecen tomarse como inamovibles. De todas maneras, todo buen antropólogo, ya que estudia a los hombres como si fueran insectos o como si fueran tebeos, acaba apuntádose al misterio, quiero decir, a la utilidad de las utilidades que diría Blaise Pascal pasado por Francis Ysidro Edgeworth: "porque creen en Dios". No pasa nada, somos libres.

sábado, octubre 07, 2006

Estudio

Del estudio del pintor sale con ganas de pintar o de hacer las cosas que hacen los pintores: básicamente, tener contacto con la materia, solitaria y deleitable. No sale así de la consulta del médico. Pero en la consulta del médico es paciente. ¿Cómo se sale del estudio del pintor retratista? Tampoco es muy buena la analogía. Y es que se trata de oficios distintos. Por emplear un idioma antiguo, el pintor produce una representación. El médico finge que tiene una.

viernes, octubre 06, 2006

Amarcord

José Andrés Rojo, nada menos, cierra en El País su artículo sobre la exposición que se dedica en el Centro Conde Duque de Madrid a "La energía tranquila de Juan Negrín", y tras recordar el olvido a que PSOE y Ferraz (arma virumque) habían condenado al médico canario, con las siguientes palabras:

También en la casa de los actuales gobernantes es buena la recuperación de la memoria histórica.

Pero J.A. Rojo, buen conocedor del asunto y digno reseñador de la exposición que se acoge a la autoridad de Ricardo Miralles, había avisado previamente a los lectores de las diferencias dentro del PSOE durante la guerra, de cómo el partido fue sustrayendo su apoyo al gobierno Negrín y de la soledad política de éste en el exilio. Luego, si no podemos sino felicitarnos de la consideración del propio pasado por parte de un partido como el PSOE, o por parte de cualquiera, y por justificadísima sinécdoque, diríamos que se trata del pasado de todos nosotros, etc., cuesta en cambio trabajo pensar que tal cosa sea algo que deba anotarse en el haber de la llamada memoria histórica. Más bien, si Ferraz se vuelve hacia Negrín, estará también criticando parte de su propia actuación y. hasta de su propia y pluralísima memoria -una cantidad cercana a lo despreciable, salvo otra vez por denominación oblicua-, o parte y partido de la percepción de caballeristas, prietistas, etc.
No negamos que, para decirlo ligeramente a la violeta, se nos esté hablando de una reevaluación de la historia del PSOE, tarea que el PSOE afrontaría entre los aplausos de casi todos, de una reevaluación de sus principales figuras, de lo que éstas representaban, de lo que continúa, de lo que es distinto y de dónde ha venido estando cada uno. Mas entonces, ¿por qué hablar de memoria histórica? ¿La del bilbaíno, la del fisiólogo, la del estuquista? Escribir críticamente historia es lo contrario de recuperar la memoria histórica, que si es algo recuperable sólo puede ser el sesgo folklorizado con que algunos juzgaban lo que podían ver. Y si no es recuperable, será una invención digna de Elena o digna de Constantino. O de sus abrumadores y numerosísimos secuaces.

jueves, octubre 05, 2006

Crónica

¿Qué más podemos pedirle al día, si junto con todo lo demás, hemos visitado, Bernardo, Pedro, el estudio de Ángel Compairé y hemos salido ebrios comme il faut o comme il fauve, ebrios de color, de memoria, de un point of vantage que absorbe todo lo visible, de un alfabeto infinito, que resume y reúne tiempos como siempre entangled for ever?
¿Qué más podemos pedirle a la noche de otoño si hemos dicho adiós a la anterior carcasa del Café Bretón, mientras componíamos pompierrots un hermoso cuadro de carcamales de Calanda o de La Almolda, fungiendo no de buscadores de algún tiempo perdido, sino habiéndonos dado de morros con un temps retrouvé sin necesidad de un trou de ver?
Podemos pedir, pero nada como lo que hemos podido tener, como todo lo que hemos tenido, tan de regalo, tan sin haberlo podido imaginar.

miércoles, octubre 04, 2006

La fuente de la juventud estudiosa

Consulta o incluso pretende estudiar los libros que debió haber estudiado muchos años atrás. Entiéndase. No le interesa ya el estado de la cuestión ni la manera en que ahora se presentan las disicplinas que integran los planes de estudios. Busca los antiguos manuales como si fuera a encontrar en ellos los años de la juventud ociosa o como si allí le esperaran algunos compañeros que partieron prematuramente o de los que nunca supo, o quizá unos compañeros que nunca tuvo y a la altura de un mundo joven y a veces luminoso.
Ordena y clasifica esos libros y las tareas consiguientes, la acelerada representación de un aprendizaje más o menos inútil; y no la representación, el acto, el hecho verdadero que se hace sólido como un presente fortificado y determinante.
O abandona ése y otros planes que prometen redención y el cumplimiento de sueños antiguos, abandonados, algo que nadie sabe si es síntoma de cansancio o de sabiduría, incluidos aquéllos que sostienen que es indiferente referirse al uno o a la otra.
O siente nostalgia de otras renovaciones ya antiguas que le vuelven a la memoria, al proscenio de su imaginación, desde un trastero tan alejado como los días soleados que, a veces, piensa que fueron sus primeros, prometedores, engañosos años.

martes, octubre 03, 2006

Administración

La burocracia, suele admitirse mientras paseamos por la antesala de algún pequeño infierno, se concede con gran competencia razones para crecer más que exponencialmente. Se justifica a sí misma, esto es, parasita el pensamiento y, lo que es peor, nuestras capacidades y nuestros hechos. Digamos "nuestras actuaciones". Ya nos ha absorbido. La administración pública y su lógica transilvana. Behemoth disfrazado de garantías que nos achican como a los increíbles hombres menguantes que ya somos y que se enfrentan a procesos inextricables como nudos en Asia.
Y es que los nudos en Asia son de los peores símbolos que hay porque se nos hace ver un medio como un fin, porque basta con hacer de un medio un medio suficiente para que lo definamos como un fin: los objetivos se ven desplazados por nuevos objetivos absurdos e hipertrofiados, que se encadenan como una maldición pausada y terrible. El poder del papel. Apuntemos que la razón informacional y todos sus cachivaches contribuye con sus candilejas de racionalización, lamparillas que parecen iluminar todo el castillo de arena movediza, pero el paradigma informático es un fantasma que se acaba evaporando y nos deja el agobio. Scripta imperant, algorithmi volant.

lunes, octubre 02, 2006

Trust

El capitalismo. Los servicios telefónicos de atención al cliente acabarán con él. La adámica edad de piedra está ahí, a la vuelta de una centralita. Distrust. Un mundo de amenazas que llueven por el teléfono como un goteo de encuestas y fraudes. Sin cuerpos, voces que se escapan como un mundo que no está ahí afuera, que son ecos que se cruzan en la noche. Una conclusión etológica. Los intercambios necesitan un mínimo corporal tangible, visible, para que el sistema no colapse al poco.

domingo, octubre 01, 2006

No ser

¿Cuál es la segunda peor copia conservada de Ser o no ser después de la emitida anoche por TVE la 2? Suponemos que, desde su despacho de Prado del Rey, o de donde el ente se asiente ahora, el responsable seguirá vociferando: "Schultz!!!!!".

Riders in the Sky

Ghost Riders in the Sky. Aun sin conocer la letra, o aun conociendo la versión española que pudimos oír en los sesenta. Pero sobre todo oyendo la voz del Hombre de Negro, una música fantasmal. No siempre, a veces una tonalidad épica y animosa. Si no dicen lo de los ojos rojos de las bestias, lo de los diablos, silbamos: it is about a gallant knight singing a song, riding, boldly riding.
Es de suponer que Paul Naschy sienta cierta debilidad por la versión que grabó el cantante checo Waldemar Matuska. Nosotros votamos por la versión Ronaldinho de Milton Nascimento.

Además de Buridán

No hacer nada por Zenón; pero tal cosa supone pasar de la no representación a la representación de la meta. Pongamos entonces no hacer nada por Queneau. O, por decir no demasiado, no hacer nada por las imperfecciones consiguientes a toda obra humana (1). O ver las imperfecciones como desviaciones desde una perfección a otra: Una metafísica que se colapsa porque las mónadas no pueden tener pequeños incrementos. O no hacer nada porque todo (nuestras acciones incluidas, of course (2)) es necesario. Pero vemos que ncesitamos las representaciones de las diferentes pluralidades sobre todo cuando afirmamos la unicidad de todos y cada uno de los caminos efectivamente dados. No se conoce a Leibniz por las garras.
De Hans Bohm, The American who died of a definite article, New York, Frontier Press, 1967.
(1) Tal aserto es perfeto. La ley de Murphy es teoréticamente optimista, pues toda ley ha de fallar de acuerdo con la ley de Murphy. (N. de P.S., ferpectamente)
(2) "faltaría más", en el original.