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lunes, abril 30, 2007

El fútbol y el mismo

No sé si es un modelo o es directamente el eterno retorno. Conténtanse algunos con que el fútbol sea un festival de eternos retornos si tal cosa -así Poincaré- es susceptible del plural. Cabe que el eterno retorno, con su momento subjetivo (si subjetiva puede ser la iluminación que el demón procura, rechazo o entusiasta aceptación subsiguiente) y objetivo (Simmel, Poincaré, Simmel, Poincaré, Simmel, Poincaré,...)
Tal vez sea todo un juego de contrarréplicas y réplicas, tragedias y dramones que se repiten como comedias, todo tragicomedias sangrientas, que si no dejan ver la sangre es porque se vierte fuera de la escena. Entender un campeonato como entendimos aquel otro y entender el mundo y sus habitantes como entendimos el primero. En el fútbol todo se repite, salvo nuestra falta de memoria. Porque el eterno retorno requiere olvido y el demón, el hombre, pues se ve que no se ha olvidado.

domingo, abril 29, 2007

La Rioja engalanada

Lo vulgar. Lo vulgar en música y en palabras avant toute chose, que decía el otro. Los gobernantes riojanos lo han conseguido en muy pocos años con la inestimable ayuda de la televisión sabatina.
Obsérvese: La Comunidad Autónoma de La Rioja tiene dinero para gastárselo en un programa emitido por TVE. Los réditos de semejante operación habitan, sin duda, el limbo de la economía que no pudo ser, que es la que no computa el coste de lo zafio. Veinticinco años después, habitamos ripiosamente en este mundo de botarates.
La televisión del sábado noche y sus atrocidades. La incomprensible televisión, que muestra el domingo al Presidente del Gobierno fervorosamente aplaudido por el obediente y atento público mitinero cuando aquél repite eanrcando las cejas el sintagma "La ley de partidos". Público sí, atento a la señal, pero necesitado tal vez de las reiteradamente reiteradas reiteraciones del citado.
Aprensiones televisivas: unos rústicos que cifran su grandeza en un espectaculo degradante y otros que nos muestran los ocultos y arduos significados de las esdrújulas emisiones vocales de nuestro querido Presidente. Y Andrés Montes, que sigue sin saber de fútbol.

sábado, abril 28, 2007

Primavera

Las lluvias de abril y el verde de las lomas, o la arena de los caminos se diría que crujiente bajo nuestros pasos, crujiente y húmeda, lógicamente en un contradictorio prestigio de repostería y regadío.
La primavera es breve como lo son las lluvias de abril, que nos visitan hasta que se aburren de sus incursiones sobre el caminante y sus rápidos repliegues, aunque nosotros no nos aburramos de los cielos cambiantes, claros y oscuros a la vez, que nos parecen cielos en tres dimensiones como un multimedia de alguna secta evangélica.
Apreciamos, decíamos o queríamos decir, la lluvia sobre la arena, la sílice y el agua, esa tabla para nuestras pisadas, las de los perros, para las rodadas de los todoterrenos y para las irregularidades de la escorrentía a pequeña escala. Esplendor en la hierba a la espera de la gloria en la flor. Breve como la lluvia que apenas había comenzado.

viernes, abril 27, 2007

Sobre el chiste

El chiste sigue siendo un misterio que se sigue enhebrando entre las barras de la oposición que contrapone mecánico a orgánico, alegoría a símbolo. Y es, claro, mal llamado misterio porque lo que sucede con lo imprevisto es que su teoría sólo lo prevé genéricamente, estadísticamente, cabría decir, y eso no es ningún misterio.
Pero lo previsible o lo imprevisible no se define sólo sobre las posibilidades de una gramática, sino sobre lo que hagamos con ella en un momento preciso. ¿Quieren que se lo cuente otra vez?

jueves, abril 26, 2007

Jornadas día cinco

Vemos a Manuel (que presenta a Antonio José Ponte) con la brevedad de un intermedio y con la lluvia a jarros. Pollos Alicia Alonso que Manuel explica bien. Encontrarse con el hambre en la edad adulta y padre de familia es experiencia de la generación de mis abuelos, que no de la de mis padres. No obstante, el hambre siempre definiría peculiares infancias y el entusiasmo de la memoria por alguna abundancia fugaz en los días de penuria es entusiasmo de primeros años.
Isabel e Isabel. Ricardo que confunde el nombre de otro Ricardo. Bebemos la cerveza con la síncopa particular de quien la bebe al ritmo de los bebedores de vino. Eugenio. Grupos y grupúsculos. Me voy mañana y no habrá crónica secreta. Ni, como ésta, presurosa.

miércoles, abril 25, 2007

Jornadas día cuatro

Llego tarde a interrumpir a Vanesa y Ángel María. Interrumpo a Rafael y su ángelus metapoético. Dos estilos, clásico desde el fondo de la pista y belmonteño, como el que no quiere la cosa, cargando la ironía como una suerte que nos suaviza tragos agridulces o que pertenece al repertorio sancionado del arte.
Se ha temperado la tarde y, por eso, agrada que la poesía parezca referirse a viajes de verano, a coches sin aire acondicionado y a alguna deambulación crespuscular, nocturna y tenuemente polvorienta.
La salida tiene un aire de vaguísima promesa y anuncio de larga reunión a la que renunciamos. Pepe y Pedro se despiden tras una breve investigación histórica a propósito de una saga local de vinateros. La juventud se prodiga en un dulce abril de medianeras. (En las que nos fijamos cuando, más o menos, estamos mirando al cielo.)

martes, abril 24, 2007

Jornadas día tres

De la forma del mundo. Raúl cataloga subterráneos. Subterráneos o no, marchamos de un lugar a otra época por los secretos pasadizos (a la luz del día) de los versos de Juan Manuel y en prefiguración ("soltanto un tunnel") de Ángel María. Veo en la concurrencia quien viaja con los ojos cerrados de una imaginación que nos parecería vicaria. Puede que mantener los ojos abiertos o cerrados esté correlacionado con soñar o no en color. La vida es tengo sueño.
En el entretanto nos movemos rápidos de dentro a fuera del cuadro, en aventuras patentemente secundarias, condenados a los teatros oscuros de la historia y de las traiciones. Nos movemos ahora con la mirada de un viajero anónimo o con la desesperanza tranquila de un lector que sueña el libro que quiere leer y que nunca leerá. Cerramos ese libro y hemos encerrado en él a ese lector que no sabe que es prisionero del libro que busca leer.
Nos despedimos cansados, muy cansados, de un día de fatigas menores, tan febrilmente provinciales. Tan amigables, por otra parte.

lunes, abril 23, 2007

Centroeuropa

(A propósito de una conversación) El mapa de mis recorridos turísticos por la vaga Centroeuropa no cruza demasiadas fronteras, ni fatiga asombrosas curvas de nivel, por más que haya cruzado los Alpes y sus extensiones orientales.
Pero es un mapa con cierta propensión al énfasis literario, a la sobrecarga, a una autoconciencia, más que pasmada, temerosa de una memoria que a mis connacionales les resulta más bien tangencial. También es un mapa digamos que histórico porque Centroeuropa (o cualquier otra denominación alternativa) rotula algún pasado que impregna nuestros deseos más o menos imprecisos.
Por desgracia, junto al mapa de mis andanzas sólo hay ilustraciones veladas o indiferentes, pues mi recuerdo es víctima de categorías demasiado literarias. Pongamos, metabólicamente hablando, que, de pura literatura, tenía el viajero los pulmones y tenía el cerebro como después de remontada Nerudova a paso de maniobra, que es una imagen repetida y fisiológica, ciega, que aún y siempre se me alcanza.

domingo, abril 22, 2007

Teoría del descanso

Una teoría que crece sobre la paradoja genética: sólo puede teorizarse en domingo. Pero como el domingo es el día del pasado (¿Qué hacía Dios antes de crear el mundo? Respuesta: nada), propenderemos a una escolástica tardía y de arquitectónicos latines.
En cuanto se refiere a labor de campo, apuntamos el extraño panorama de los paseantes vespertinos del domingo, en particular en estos días de explosión térmica de la primavera. Etología que adjudicaríamos a décadas de más discreto calendario, que creímos propia de gentes para las que el domingo es el domingo y no han nacido aún al ocio el viernes y el sábado.
Nostalgia, en consecuencia, de antiguos tedios y dulzura contradictoria de un recuerdo que ya no era, al menos en nuestros mejores viernes. Nostalgia de un mundo de puertas cerradas y de gentes que gotean verano y estío junto a una fuente callada a veces, generosa siempre.

sábado, abril 21, 2007

Jornadas día trino

Música rumana. Un día serio y neoclásico como un mejillón entre las nubes. Como César opta por las cinco cuerdas, recuerda a Orlando y sus décimas. Diezmamos pimientos del padrón, unos yambos y outros non. Raúl y Rafael dan cuerda al Ángel cuanto antes, como si le hiciera falta a la música de sus dos esferas, dos, graves y peludas (1), con la consabida singularidad topológica que se sigue de tal fenómeno letraferiado.
Manuel, Javier y Rafael; Huidobro toca la guitarra de hojalata y el Altazor en bajamar, aljamiado y atuneado: los atónitos se escapan lamiendo las jambas, los acólitos esperan por si las gambas, el acónito átono y anticadente como un verso que baja las escaleras de la consulta de venéreas. La noche como un rebaño inaudito.
(1) Ángel Guache: "Siempre ando / con las esferas colgando."

viernes, abril 20, 2007

Jornadas dia uno

Cabrera. El día post Messi, dejando manderecha El Maestrazgo. El público se diría que frío a fuer de discreto. La novedad del grupo es la opción por las terrazas: un grave error en el que no incurriremos.
No llevábamos oídos muchos pájaros ese día y había que reemplazarlos, compensar la falta, el déficit canoro. Se cita a Coleridge: "In Nature there is nothing melancholy" me parece, a vuelta con los ruiseñores; entre el follaje, cabe la puente, se presume, birds in the night, pajarracos y pajarracas, todos los pinzones en un árbol liándola y los pinzones, ya se sabe, con sus conversaciones de cofa a cofa.
Ramo, Doctor S. y Pedro se derivan hacia el tembloroso oficio del chiquiteo. Conversaciones médicas, indelicadezas teológicas, paradoja de un papa luterano, la noche es un recipiente al que no le vamos a levantar la tapadera.
Los vencejos -según se nos recuerda- se acunan varios miles de pies más arriba. Nosotros somos rupícolas de arrastre, con manazas y no con atrofiadas patitas. Del suelo se siguen levantando columnas de aire. El alcohol favorece extraños fenómenos adiabáticos entre la concurrencia, lo que quiere decir que la concurrencia define un fuera con el que no tiene más cálido intercambio. La poesía está hecha de crepúsculos entre ruinas subvencionadas y otros pasados que cantan cada día mejor.

jueves, abril 19, 2007

Jornadas día cero

El patinillo a última hora de la tarde. La temperatura sabia que se ha alejado de los rigores previos para hacernos mirar al cielo desde ese cercado entre medianeras, el polígono del cielo entre las casas. El cielo, azzurro ma non troppo. No hay aeroplano sobre los tejados, Recajo está lejos. Ni nubes en nuestra perspectiva.
Ya saben: este verano de plenitud que nos invade como la máquina de los discos, como la llanura por el bochorno anegada, o más bien como todos los ecos reunidos. Porque siguen volviendo las anguilas hacia ti: “di ramo in ramo” para los lectores de la poesía turolense, “e poi / di capello in capello,” para no hará falta decir quiénes. Sake amargo. Cantare nel buio por volver a lo de Capello.
Añadamos que los diálogos tienen el ritmo de las abejas o el de los abejorros. De corrillo en corrillo, hasta que el aire se torna incandescente. El día cero es un día de promesas que a todo el mundo traen al fresco.

miércoles, abril 18, 2007

Eikon

Aparte de otras consideraciones que se han hecho y se harán, el Pulitzer 2007 a la foto noticiosa es de Oded Balilty y se nos antoja que de Ramón Casas. Pero sin mayor trascendencia.

Liturgias

Tal vez la liturgia despreciada sea una liturgia envidiada, mucho más efectiva, como trabajo público y como ceremonia. Hay desconfiar, pues, de las acusaciones de desatención a las normas y rutinas de la liturgia. Ésta sólo se puede medir por su efectividad, porque racionalmente todo ritual acaba por ser vacío e injustificable genéticamente: ¿Se imaginan a la tecnología actual detectando y eliminando el más leve rastro de levadura que puede quedar en el templo?
En resumen, que lo que hay es una liturgia más exitosa, más la vallecana que la toledana o la vaticana.

martes, abril 17, 2007

Reservorios

Otra posibilidad que vemos a propósito de la democracia es el descubrimiento y la explotación de reservorios de votos. El más famoso parece ser estos días el de los votantes indígenas en Hispanoamérica. Nótese que nos movemos entre la incorporación a la ciudadanía de muchísimos individuos y su utilización contra el sistema político existente, sistema que merecería su destrucción -al decir de muchos- precisamente por su responsabilidad en el mantenimiento como tales de esos reservorios.
La situación recuerda a la de la introducción del voto femenino, considerada en algunos lugares, por ejemplo en España, y desde la izquierda, o desde alguna izquierda, como un factor antisistema. Con todo, lo que sucede en Venezuela, Bolivia, Ecuador es muy diferente a lo que podía suceder en la Segunda República Española. No nos recordaría tampoco al triste caso de Argelia. Esperemos que los augurios negros se disuelvan precisamente porque la incorporación de los reservorios haga desaparecer los mismos reservorios. Como decía aquél, que los unos se disuelvan en los otros y que no quede rastro que distinga a los unos de los otros. En lo que a la política se refiere.

Mellonta tauta

El futuro se codifica para que lo leamos en clave de ironía. Queremos decir que sobre lo que nos sucede se proyecta el pasado y la sombra obtenida corresponde a esa figura del desánimo que es la ironía.
No es naturalmente, la única posibilidad. Si lo fuera, esa ironía se disolvería como se disuelven los sueños frente a la chimenea. O esa ironía nos disolvería como si sólo perteneciéramos ya a un futuro inalcanzable, tan falso como siempre.

lunes, abril 16, 2007

Educadores de la poblacion

Se diría que habitamos un estadio de leninismo suave en que los cuadros del partido no revelan ninguna propensión asiática, al menos ésa es la primera impresión. Por otro lado, su argucia suprema no es otra que la de recordar, cuando es menester, que ellos trabajan por la democracia liberal.
Los ingenieros de almas más sutiles, sin embargo, operan espontáneamente a favor del sistema -y eso es el mercado o es la astucia de la razón- y raramente se presentan a sí mismos como tales o se prestan a la tarea apologética de reclamar una mayor educación de las gentes de cara a una empresa determinada, ya sea la identificación de un enemigo o la conversión de uno antiguo.
Hay que advertir no sólo que toda esta educación es esencialmente desmovilizadora, sino también que reafirma el postulado presupuesto de la inepcia de la mayoría; no de la mayoría como entidad inerte y voluble, también de la mayoría de los individuos votantes como tales.
Por eso, el leninismo -como forma definitiva de la dialéctica entre élites y masas- contradice a la democracia. También es posible que la democracia contradiga a la democracia, esto es, que ésta sea un imposible sin más. En cualquier caso, no se debería permitir nunca a un gobierno educar a su -empleemos el posesivo- pueblo.

P.S.: Los llamados neocons -al menos sus representantes más conspicuos- son modélicos en su desprecio total del asunto de la pedagogía: sus argumentos se desdibujan si entre sus costuras se introduce la sospecha de que el pueblo tiene alguna importancia. Asunto bien distinto es el de los segundas filas y otros corifeos que recuerdan a menudo la necesidad de la domesticación adecuada.

domingo, abril 15, 2007

Sólo veo lo que creo

Así que lo que vemos es siempre un complejo de percepciones más simples y previamente catalogadas. Los primitivos del catálogo: no hay que por qué insistir en su búsqueda. Comenzamos siempre con el catálogo algo poblado. Pudiéramos sospechar que es éste un argumento que apoyaría a la metempsicosis: el alma dormida comienza a despertarse en un nuevo envoltorio mortal víctima de una amnesia casi perfecta, pero no del todo. Lo que no ayudaría a ninguna vía o camino de perfección, todo sea dicho.
Pero decía que sólo vemos lo que ya tenemos visto y las combinaciones de esto último. Ahora, sabemos -como nos advirtieron Coleridge, Poe y otros mistificateguis- que hay combinaciones previsibles y regulares y que lo novedoso está en la combinatoria en otra clave, una que no atiende a las reglas anteriores y que deshace las piezas para que éstas se reúnan de modo posiblemente asombroso.
De dónde procedan tales novedades es algo a lo que vamos a dar respuesta: Si es el mundo o si es el sujeto, uno acaba siendo el otro y los dos uno y el mismo, lo que no es de desear. Así que hemos de concluir que las cosas se ignoran unas a otras en gran medida, tal como nosotros, en nuestra humana limitación, las desconocemos. Que lo nuevo no es más que el síntoma de que hay muchas cosas y no sólo una.
(Todo esto venía a cuento de la ecolalia titular, a cuyas virtudes conversamente engañosas no renunciamos.)

sábado, abril 14, 2007

Baloncesto

Se me informa de que el pase se explica a partir de cierta edad, lo que convierte los partidos entre niños en una exhibición de bajos instintos. Sin embargo, la esencia del juego es el pase y sólo hay belleza intrínseca en el pase y en el movimiento de conjunto: en el límite sin pase, los movimientos que permiten al compañero con el balón ganar un espacio hacia la canasta. Lo demás es una danza más o menos afortunada, pero ajena; necesaria, ciertamente, pero que se refiere a capacidades individuales no consolidables en una actividad colectiva. Si aquéllas se igualan en promedio, será el equipo quien gane los partidos.
El niño juega solo o el niño juega ante otro niño, o ante un juez de severidad contenida, nos informan los filosofastros, algunos psicólogos marchitos o los literatos durmientes. Ahora bien, el niño no tiene por qué jugar. Debe aprender a pasar la pelota y a jugar a un juego de equipo. No importa que no esté jugando, porque para jugar hay que aprender. Que algo sea un juego, hasta el arduo aprendizaje, debe venir después o ser un alegre resultado colateral.
(Somos incapaces de definir juego, por lo que no es obligatorio ni es conveniente poner un supuesto juego entre el lugar que ocupamos y nuestro objetivo.)

miércoles, abril 04, 2007

Aviso

Volvemos el sábado 14 de abril.

martes, abril 03, 2007

Golorito

El jilguero está siempre serio. Es serio. Es un pájaro amante del cardo y serio. Que siempre mira hacia abajo. Que siempre te mira hacia abajo.
El ornitólogo se entrega a ensoñaciones paseriformes, esto es, de vuelo bajo; y es capaz también de las humanas ensoñaciones de vuelo gallináceo. No podemos asegurar si en su vigilia está capacitado para el tiro tenso y también para el tiro por elevación.
Este ornitólogo es una rara avis entre los suyos y puede que fuera. De hecho, si el jilguero ocupa sus meditaciones es por alguna melancolía infantil no exenta de la psicopatología que ese nombre vendría a designar. Sueña con días de plumaje juvenil, de primer año de jilguero. No sueña, dice que hay un pasado más libre de compromisos y componendas que habita en algún lugar del pasado.
Esta primavera que ha comenzado tan fría es paradójica para un ornitólogo. Nuestro ornitólogo hoy nos ha confiado sus tentaciones antropomorfizantes y con cierto humor reconoce que, en justa correspondencia, él debe hacerse pájaro. Añade que lo tiene difícil pues se dice de él, y con razón, que es ingenuo, que no es un pájaro, ni de cuenta ni pinto:
- Ya ves. No consigo mirar a nadie, ni en broma, por encima del hombro.

lunes, abril 02, 2007

Apólogo y apología

La didáctica transmuta la semántica de un relato, la fábula espera sus anclajes. Supongamos, por otro lado, una apología sin objeto ni destinatario, sin anclajes en el mundo; no con una variable que valga para un tirio, para un troyano o para los dos: Digamos que con la retórica habitual, pero sin que todo se erija en unitaria y cabal apología, que exige sujeto defendedero.
Y es que los géneros no son sólo cuestión de sus leyes o de sus principios. Son, para decirlo a la manera del físico o del matemático o del físico-matemático, cuestión de condiciones iniciales y de condiciones de contorno. Porque los principios son pocos y poco menos que vacíos. Lo que es peor, son hasta triviales. La realidad es poner las piezas en las casillas de salida, que eso es lo difícil. Las reglas caben luego en media página.
Así lo que el cuento enseña demanda una aplicación si se quiere menos gratuita que la amena historia de zorras y uvas que acabamos de leer. Lo que se espera de la apología es un lugar en el mundo, o en la ciudad, para saber contra quién disparamos nuestros dardos y a quién prestamos nuestro escudo.

domingo, abril 01, 2007

Putsch

El Domingo de Ramos y la Semana Santa nos sorprendía con el cambio de actitud del pueblo jerosolimitano en cuestión de cuatro días. De ahí que a la afición le resultaran siempre interesantes las lecturas en clave golpista de la historia de Pascua y las cavilaciones filológicas que descubrían capas no suficientemente disfrazadas en la reconstrucción de los cuatro canónicos.
El invento posterior del Cristianismo no prescindió, pese a toda su novedad, del sacrificio truculento y la sangre derramada: la muerte subrayaba lo infinito del sacrificio del Dios infinito en una de sus hipóstasis.
No descartamos que más de uno haya encontrado en la multitud que asiste a la procesión del día de hoy cierta proclividad a la deserción, una volubilidad dibujada con la geometría barroca de las palmas. Esa multitud se redimirá en los días siguientes, pero este domingo cedemos al capricho de convertirlo, de convertirnos, en desleales, negadores, conjurados de opereta, prestos a dejar a todos los compañeros en la estacada. Que así es el populacho de inconstante.